La dificultad para dormir puede estar relacionada con desalineaciones vertebrales que afectan el sistema nervioso y el equilibrio del cuerpo. Los quiroprácticos buscan corregir estas desalineaciones mediante ajustes específicos, favoreciendo una mejor comunicación entre el cerebro y el cuerpo. Al reducir la interferencia nerviosa, se busca mejorar la función del sistema nervioso, lo que puede influir positivamente en la calidad del sueño. Además, la quiropráctica puede ayudar a relajar la musculatura y reducir la tensión, contribuyendo a un estado físico más propicio para conciliar el sueño.